sábado, septiembre 05, 2026

Oficial de Lifune División B: empate de Unión de Zapala en su visita a Sapere, con varios expulsados

*Funte de Información: “Sentimiento Canario”

Bajo el cielo gris de la capital neuquina y en el escenario de Deportivo Eucalipto Blanco, Unión de Zapala volvió a dejar señales claras de por qué es el líder del campeonato. No pudo pasar del empate ante Sapere, es verdad. Pero aun con tres expulsados y en medio de un arbitraje desconcertante, el Canario terminó siendo el equipo que más buscó y el que más cerca estuvo de quedarse con todo.

Y lo más llamativo es que no fue un encuentro violento. Ni áspero. Ni desmedido. Todo lo contrario. El partido se disputó sin público y en un clima absolutamente normal. Por eso cuesta todavía más entender cómo el árbitro Britos, de APAF, terminó transformando una tarde tranquila en una jornada cargada de expulsiones, amarillas y decisiones difíciles de explicar.

Quizás el hecho de que el encuentro fuera televisado también terminó influyendo en un juez joven y con poca experiencia para este tipo de escenarios. Desde el arranque se lo vio incómodo, acelerado y dubitativo en fallos determinantes. La planilla final terminó marcando seis expulsados y más de nueve amonestados, cifras totalmente exageradas para lo que realmente ocurrió dentro de la cancha.

Y sus asistentes tampoco estuvieron a la altura. Hubo once posiciones adelantadas sancionadas y muchas de ellas generaron incredulidad. Desde Unión aseguran que al menos ocho fueron mal cobradas, cortando ataques claros y condicionando permanentemente el juego ofensivo del Canario.

La jugada que más bronca dejó fue el gol anulado a Bam Bam, en una acción donde claramente no parecía existir posición adelantada. Una decisión que pudo cambiar completamente el desarrollo del encuentro y que profundizó todavía más el malestar del equipo zapalino.

Porque más allá de las polémicas, Unión fue el que más propuso. Generó varias situaciones claras de gol, empujó aun jugando con menos hombres y se encontró una y otra vez con la enorme actuación del arquero de Sapere, figura absoluta de la tarde y principal responsable del empate del Funebrero.

Del otro lado, Fito Romero prácticamente no tuvo intervenciones. Unión volvió a mostrar una solidez defensiva impresionante: apenas dos goles recibidos en nueve fechas, números de un equipo serio, compacto y protagonista.

Incluso en un contexto adverso y lleno de interrupciones, el Canario mantuvo personalidad y ambición. Por eso el empate terminó dejando más conformidad en Sapere que en Unión.

Pero en Zapala nadie se desvía del camino. Este Unión sabe muy bien quién es, qué quiere y cómo lo está construyendo. Con trabajo, humildad y convicción. El equipo sigue firme en lo más alto, respaldado por una identidad clara, un grupo unido y una idea futbolística que se sostiene fecha tras fecha. Ahora vendrá Esperanza de Rincón de los Sauces y el Canario seguirá haciendo lo que mejor sabe: competir con seriedad, perfil bajo y la confianza intacta en un plantel que ilusiona cada vez más.